
Equipo de Grupo Nelson con autora Hada Maria Morales - Agosto 2008
Hola amigos…
Bienvenidos al blog para gente común, gente como tú y como yo, en las manos de un Dios poco común. Imagínate, el Creador de los cielos y la tierra tiene sus ojos puestos en cada uno de nosotros.
Primero que todo, saludos a todos ustedes de parte de nuestro equipo de trabajo en Nashville, TN. Agradecemos tu apoyo y lealtad en la compra de nuestros productos. Nuestro deseo es inspirar al mundo a través de libros que instruyen, motivan y animan a las personas a ser todo lo que este Dios poco común nos ha llamado a ser. Desde Biblias y libros de referencia hasta libros de negocios y finanzas y familia, queremos inspirarte a través de las palabras de nuestros autores en cada faceta de tu vida diaria.
Recientemente publicamos el libro de nuestro querido autor Max Lucado titulado Gente Común: En las manos de un Dios poco común. En este libro Lucado examina personajes de la Biblia y recuenta una historia tras otra. Escándalos, tropiezos e intrigas – estas son las historias de los antepasados de Jesús. Gente común, gente como tú y como yo.
En el Nuevo Testamento Mateo enumera a cuarenta y dos parientes, todos con un carácter cuestionable. Entre ellos:
- Una de las bisabuelas hizo de prostituta con la esperanza de estafar a Judá (uno de los hermanos de Jose) para que cumpla su palabra.
- Betsabé era un pilar del periodismo sensacionalista – la mujer hermosa que se estaba bañando ocupo un lugar en las Escrituras gracias al rey David.
- Y David – pues que se puede decir de él. El matador de gigantes que no pudo acorralar su testosterona. David tenía más esposas que sentido común.
- Su hijo Salomón, tenia esposas y dinero; dinero de verdad, esto es. ¿Alguna vez ha existido un rey tan rico y tan solo? «Vanidad de vanidades» está grabado en su lapida.
Tú dirás: ¿que tiene que ver esto conmigo? Si te fijas, encontramos nuestras historias en las de ellos. Encontramos nuestra esperanza donde ellos encontraron la suya. En medio de todos ellos… reposando por encima de todos ellos… esta el héroe de todo: Dios. Hacedor. Moldeador. Salvador de corazones acongojados. Dios. Ofreciendo llamados sublimes, segundas oportunidades y brújulas morales a todos los que quisieran.
Termino con esto: Si Dios pudo encontrar un lugar para estos personajes… quizás tenga un lugar para nosotros también. Hebreos 2:11-13 dice:
Tanto Jesús, que nos santifica, como nosotros, que somos los santificados, tenemos un mismo origen. Por ello, Jesús no se avergüenza de llamarnos hermanos, cuando dice: «Hablaré de ti a mis hermanos y juntos te cantaremos alabanzas». Y en otra parte dice: «Confiaré en Dios». Y añade: «Aquí estoy, con los hijos que Dios me ha dado».
Tomado de la NBD (Nueva Biblia al Día)
Te invitamos entonces a compartir tus historias y testimonios de cómo Dios te ha usado. Queremos leerlas y compartirlas con el resto del mundo.
Aunque sea algo que tú consideres diminuto, si Dios está en esa historia, es grande. Comparte como Dios te ha usado para inspirar, motivar y tocar vidas. También queremos oír como Él te está usando para marcar la diferencia en otros. Escríbelo aquí mismo como un comentario o escribe a cduncan@thomasnelson.com y nosotros lo colocamos aquí.
Te esperamos….
Desde niña estuve en el camino del Señor, quien me dió la bendición de tener padres y hermanos espectaculares.
Mi casamiento en el año 2000 con el hombre que amo, fué una bendición para mi vida, y servir al Señor juntos es maravilloso.
Todo fué buenísimo hasta que en el 2003 decidimos tener un niño. Siempre me he realizado controles médicos y antes de quedar embarazada fuí a mi médico personal por un chequeo. Grande fué mi sorpresa y la del doctor cuando me detectaron un cáncer de mama, y a los tres meses me operaron, extirpándome un tumor maligno y los ganglios.
Verdaderamente el Señor estuvo conmigo porque si no me hacía los estudios, un embarazo habría hecho metástasis en mi organismo y probablemente hubiera muerto.
En todo momento mi confianza absoluta en Dios y el aliento de mi flia. me animaron a seguir adelante.
Luego de la radioterapia tuve otra sorpresa: debía realizar un tratamiento con una droga inhibidora de hormonas durante cinco años, y desde luego, no me permitían tener hijos porque corría peligro mi vida.
Me casé con 34 años, y hoy ya de 43, todavía no me recomiendan ser mamá.
Desde hace 4 años estamos con mi esposo en lista de espera para adoptar un niño que, en Argentina demora muchísimo tiempo.
Lejos de deprimirme, o sentirme defraudada porque ¡ justo a mí! me tocó vivir todo esto, he aprendido a aceptar que probablemente Dios quiere que seamos una familia de dos con mi amado esposo.
Mientras tanto, como líder de mujeres de mi iglesia local, apovecho todas las oportunidades en que predico para motivar a todas las hijas de Dios , en todas partes, a ocuparse de sus cuerpos físicos, templo del Espíritu Santo, realizandose cheques médicos anualmente.
Tal vez el Señor haya permitido que pase por esta enfermedad sólo para alzar mi voz y recomendar la medicina preventiva. Utilizo esta página para contar mi testimonio y alabar al Señor por tener misericordia y por amarme tanto.
Dios bendiga a todas las mujeres hispanoparlantes!
Sandra Romero- Buenos Aires- Argentina